jueves, 10 de noviembre de 2011

Los buenos y los malos

En las películas de vaqueros hay buenos y malos, en los cuentos también hay princesas guapísimas y buenas y madrastras malas y sin posibilidad de redimirse...Eso en las películas, pero en la vida normal y corriente, creo que todos tenemos claro que no. Hombre, puede haber algun que otro malo de solemnidad y otro bueno que tal baile, pero a nivel individual, no colectivo. Vamos que si eres vaquero, no siempre tienes que ser bueno, y si eres indio, no tienes porque sí, que ser el malo.
Y dicho esto, alguien me podría explicar el motivo por el cual nuestros políticos se empeñan en dividir el mundo en  "buenos y malos". Algo apuntaba ayer en mi otro post sobre unas palabras del sr. Aznar sobre que iban a ganar los suyos, que eran los buenos...Pues no señor. No son los buenos. No dudo que entre sus filas habrá unos cuantos que sean buenos, pero no en el plan de las películas de si perteneces a este colectivo, en este caso partido, eres el bueno y si perteneces al otro, eres el malo. No hay que demonizar.
Ojalá fuera así porque entonces el votante lo tendría muy claro: votar al bueno. Pero en la vida hay buenos, malos y regulares y buenos, depende de la época que te toque, y malos, igualmente....No, no es fácil votar en los últimos años, porque todos tienen su parte buena y mala o, lo que es peor, que no ves la bondad- me refiero en cuanto a la capacidad de solucionar los problemas reales de este país- en ningún sitio.
Entonces, qué hay que hacer. Difícil pregunta. Yo, en mi modesta opinión, pongo en la balanza lo bueno y lo malo de cada uno y lo voy pesando, aquellos casos en los que lo bueno gane a lo malo, van teniendo mis simpatías. Aunque no sé yo si el ciudadano de a pie tiene tiempo para balanzas...Seguro que no y al final si cala el de "bueno y malo", lo único que conseguimos es convertir nuestra vida cotidiana en una "pelí de guerra".
En esta coyuntura que estamos viviendo, no hay buenos y malos. No señor...

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