En el mismo período de tiempo (enero-julio 2012) que el número de empleados públicos en Castilla-La Mancha descendió en 10.553 personas el número de parados se incrementó en 8.674. Saquen sus propias conclusiones. Estos datos están extraídos de diferentes fuentes y, por lo tanto, no son homógeneos pero en lo que no tengo ninguna duda es que la desaparición de empleo público repercute de forma importante en las cifras de paro registrado. Esta carambola que he querido hacer a próposito- comparando los datos que se incluyen en el Boletín Estadístico del personal al servicio de las administraciones públicas con los del paro registrado del Servicio Público de Empleo (Sepe) durante el primer semestre del año pasado- no tiene otra finalidad que poner el acento sobre las repercusiones que el supuesto “ahorro” que se produce en las Administraciones cuando despiden a empleados, cierran servicios o los recortan tiene como efecto colateral un aumento del paro inmediato y a la vez, muy obvio, pero al que nadie pone remedio.

Fuente: Empleo público: Boletines estadísticos del personal al servicio de las Administraciones (enero y julio 2012). Paro: Paro registrado. Datos de enero y julio de 2012 del Servicio de Empleo de España (SEPE). Datos referidos en ambos casos solo a Castilla-La Mancha
Pero siguiendo con la carambola, lo que me llama especialmente la atención en esta disparidad de datos es que se podría interpretar que el aumento del paro en la primera mitad del año pasado ha dependido exclusivamente en esta región del descenso del empleo público. Es como si la empresa privada, eliminando de estos últimos datos las jubilaciones, hubiera absorbido incluso parte del número de despedidos de la Administración. Todos sabemos que no es así y esta particular interpretación no es más que un juego de cifras, pero la tendencia de estos datos es tozuda y si ya no se puede hacer nada por los despedidos en 2012, a lo mejor si es posible aprender algo de los números e intentar amortiguar, en la medida de lo posible, los recortes sobre el empleo público. Un empleo público que aunque tenga un coste para el déficit, cuando desaparece también lo tiene sobre las prestaciones por desempleo.
La comparación de los Boletínes estadísticos del personal al servicio de las Administraciones de enero de 2012 y julio de ese mismo año, permite concluir en el caso de Castilla-La Mancha que son las Administaciones autonómica y locales las que se reparten el descenso del empleo público con 5.342 y 5.337 trabajadores menos, respectivamente, mientras que la Administración estatal y la Universidad habrían incrementado su personal con 23 empleados en el caso de la primera y 103, la segunda. A nivel nacional, el descenso del empleo público se cifra en el mismo período de tiempo en 49.656, con lo cual la caída del empleo público en Castilla-La Mancha representaría más del 20% del total.
Fuente: Empleo público: Boletines estadísticos del personal al servicio de las Administraciones (enero y julio 2012).
He leído alguna opinión sobre las "bondades" de reducir el empleo público. En esta coyuntura en la que las cifras del paro nos agobian no creo que haya ninguna bondad en aumentar el número de desempleados. Racionalizar el gasto público, sí, pero no a las bravas y "sálvese quien pueda".
Un buen trabajo. Pone blanco sobre negro algo importante, como es que toda la destrucción de empleo publico que se está destruyendo está teniendo una repercusión importante y directa sobre el total del mismo. Adelgazar así como se esta haciendo el empleo en el sector público es un gravísimo error, ademas de político, económico y social y que tiene como objetivo mas importante el llevar al sector privado parte de los servicios, pero no para mejorarlos y gestionarlos mejor, sino para beneficiar el negocio privado de algunos amigos.
ResponderEliminarLo voy a colgar en mi facebook.