martes, 28 de agosto de 2012

¿Cuánto gana usted?

 Hace muchos años, debía ser por los ochenta-noventa, leí un libro sobre una joven norteamericana de clase media-baja que de repente entraba en el glamour de la gran sociedad, y como norma de educación, de elegancia o de estilo, le explicaban que no era de buena educación que un hombre le preguntara a una mujer algo a lo que ésta tuviera que responder con una cifra. Vamos, que no le podría preguntar ni por su edad, ni por su peso, su talla y ni por nada relacionado con dinero.
No recuerdo ya muy bien si en el caso del libro, la pregunta indiscreta era por la edad o por el peso, pero creo que no era por el sueldo porque el libro era más bien de mujeres-florero que no trabajaban, tenían maridos ricos y ellas eran guapas y atractivas. Una sociedad un tanto trasnochada en relación con la actual, creo yo.
Me ha venido este pasaje a la memoria, a raíz de la pregunta que un lugareño de un pueblo de Castilla-La Mancha le hizo a la presidenta de esta región a bocajarro este verano sobre cuánto dinero ganaba. A lo que ella contestó que menos que su predecesor.
Lo primero que pensé fue que realmente a Cospedal le daba vergüenza decir el dinero que ganaba, a pesar de que es un dato público pero, por mucho que digan, no fácilmente accesible. Lo segundo fue que -como siempre cada vez que le preguntan por fondos públicos- tenía que sacar a relucir a Barreda y dejarlo  mal, aunque no venga a cuento. Y lo tercero que pensé fue en este libro y que, quiza, a Cospedal responder con una cifra le pareció poco fino y prefirió hacerlo en plan jeroglífico.  Lo que pasa es que, a estas alturas de nuestra democracia, que tengamos que andar con estos acertijos es un tanto trasnochado, tanto como ese libro al que hago alusión.

No hay comentarios:

Publicar un comentario