jueves, 19 de enero de 2012

In memoriam

El último día hábil del Consejo Económico y Social de Castilla-La Mancha fue el 28 de diciembre de 2011. Día de los Inocentes. Supongo que es una mera coincidencia, pero en ocasiones estas coincidencias además de un argumento literario en una “modesta” columna sirven para la reflexión. Una reflexión que me lleva a afirmar -y viendo lo visto y lo que esta cayendo y está por caer- que está crisis se está llevando por delante a muchos “inocentes” y en Castilla-La Mancha el CES y el Defensor del Pueblo han sido algunos de estos.
Como seguro que la mayoría de los españoles conocen, el Día de los Inocentes se celebra la matanza de aquellos niños inocentes que tuvieron la mala suerte de nacer en los mismos días que Jesús de Nazaret y que un cruel rey, Herodes decidió matar indiscriminadamente para deshacerse del Mesías.
Veintiún siglos después se siguen matando “inocentes” por motivos que no se entienden, pero que algunos intentan justificar con argumentos anodinos y sin ninguna base. En el caso del Consejo Económico y Social de Castilla-La Mancha, cualquiera pensaría que su cierre se debe a que ha sido el causante de la crisis en esta región -puesto que ni el nacional, ni otros regionales han desaparecido-, pero como esta apreciación se cae por su propio peso, digamos que el CES es inocente de este cargo.
Otro motivo para su cierre podría ser el gasto que supone para unas arcas regionales en estado de déficit excesivo. Argumento este esgrimido por sus verdugos. Pero cuando se analiza que su último presupuesto ha sido de 1,1 millón de euros y que, aunque no lo sé con seguridad, lo más lógico es que no se haya gastado del todo en 2011, puesto que ante el eminente cierre se decidió no realizar algunas de sus actividades habituales, como el fallo del Premio de Investigación a Tesis Doctorales o algunas jornadas para la presentación de estudios e informes, también se ve que este no era un argumento de peso para la terrible sentencia. Por si hubiera alguna duda de que el gasto no era un delito merecedor de tamaño veredicto, también hubo una proposición al respecto por parte de los sindicatos UGT y CC OO para reducir al máximo su gasto y dejar un CES -por los menos en estos difíciles años de crisis- que funcionara con menos dinero, alrededor de 500.000 euros. Pero como ese no era el motivo, ni tan siquiera el juez de este particular juicio se digno a estudiar el alegato de la defensa.
Alea jacta est. Sí, la suerte ya estaba echada. Había que ahorrar y era necesario empezar por el CES y el Defensor del Pueblo, pero si fueramos tan demagógicos como los que han ejecutado este cierre, diríamos ahora que, bueno “muerto el perro, se acabo la rabia” y, por tanto, cerrado el foco de gasto, se acabo la crisis. ¿no?. Parece que no va a ser tan fácil porque realmente el cierre de estas dos instituciones poco solucionan al déficit de las arcas regionales.
Otro argumento que también se ha querido dejar caer es si es útil o no es útil y, a través de esta idea, se han tergiversado datos sobre su trabajo e incluso algunos columnistas se han atrevido a decir hasta que no sirve para nada y, claro, yo lo primero que me planteaba cuando leía eso de que el CES no le servía para nada al columnista en cuestión era que, a él, personalmente no le tenía que servir, sino que sus dictámenes e informes debían resultar útiles a un Gobierno para reorientar algunas normas en su fase de elaboración o para dirigir ciertas políticas hacía ciertas necesidades. Lo que sí que tengo claro es que el actual Gobierno no debía de tener mucho interés en tener esa especie de “pepito grillo” detrás de la oreja y, al que además, tenía que mantener económicamente. El Gobierno de España y el de otras Comunidades sí que lo quieren tener y por ello los mantienen a pesar de la crisis. Y para responder a esos columnistas o los valientes opinadores anónimos que niegan la utilidad del CES, les diré aquello de que seguro que a un analfabeto, también le parece muy inútil un libro.
Pero ¿por qué se ha suprimido entonces?. No lo sé, con seguridad. ¿Se podría decir que por antipatía personal de alguien hacia alguien?. Sinceramente, creo que no, sería demasiado infantil y no me pasa por la cabeza que cualquier persona que haya superado los 20 años ( y ya doy un margen) siga manteniendo esa antipatía de la niñez hacia un rival. Lo que si se me ocurre es que pueda ser por antipatía a ciertos colectivos que integraban el CES, aunque sigo pensando que un Gobierno que se precia de ser el gobernante de todos (los que le han votado y los que no) no debe mantener esas rencillas propias de bandas de macarranas.
El caso es que a partir del 28 de diciembre de 2011, Castilla-La Mancha es la única comunidad autónoma que no tiene un órgano de participación de sindicatos, empresarios y otros colectivos sociales en las decisiones económicas y sociales que vaya tomando su Gobierno. Un Gobierno demasiado preocupado en destruir para salir de la crisis, cuando quizá lo que debería hacer es ocuparse en salir de la crisis construyendo y con la ayuda de todos, también de los sindicatos, por qué no.

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