martes, 25 de junio de 2013

Estrenamos estadística y somos menos....

La nueva estadística que hoy mismo ha estrenado el INE, denominada Cifras de Población,  http://www.ine.es/prensa/np788.pdf , pone de manifiesto que la población española se ha reducido en el último año (2012) en 113.902 personas, un 0,2%, y según explica en su nota de prensa “se trata del primer descenso de población en España desde que se dispone de datos anuales (la serie se inicia en 1971)”. Se ha pasado de 46.818.216 residentes en el país a 46.704.314.

Fuente: INE.

Algo que, a buen seguro, mucho tiene que ver con las escasas posibilidades de encontrar un empleo que hay en nuestro país en la actualidad y que tendrá repercusiones en la renta per cápita cuando se dé a conocer. Las únicas comunidades que han conseguido aumentar su número de habitantes son Andalucía, Islas Baleares, Canarias y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.
Esta estadística que ve la luz hoy junto con la también interesante Estadística de Migraciones 2012, tiene como objetivo
obtener las cifras de población residente a partir de los resultados del Movimiento Natural de la Población y la Estadística de Migraciones y de la información administrativa relativa a concesiones o adquisiciones de la nacionalidad española de ciudadanos extranjeros. Por lo tanto, no se corresponde exactamente con la cifra de oficial de los padrones municipales que es la que habitualmente se ha utilizado hasta ahora para medir el número de habitantes de nuestro país.

Fuente: INE

Un valor añadido que aporta la nueva medición de población es que nos permite visualizar qué parte del aumento o disminución de población depende del saldo vegetativo (nacimientos menos defunciones) y qué parte depende de la migración. Aquí podemos ver una cierta esperanza ya que nuestro saldo vegetativo a nivel nacional es positivo, al igual que en Castilla-La Mancha, si bien no todas las comunidades autónomas pueden decir lo mismo, concretamente en Galicia, Castilla-León, Asturias, Aragón, Extremadura y Cantabria los nacimientos no logran superar a la cifra de fallecimientos.
Fuente: INE

Castilla-La Mancha
En la región castellano-manchega los habitantes descienden un 0,5%, lo que supone pasar de 2.105.936 (a 1 de enero de 2012) a 2.094.957 (el 1 de enero de 2013), 10.979 personas menos. En esta comunidad autónoma el saldo vegetativo es positivo, en 1.122 personas, con lo cual el descenso de población se ha debido a un saldo migratorio exterior negativo de 5.464 (gente que se va fuera de España) y un saldo migratorio interior (se van a otra comunidad autónoma) de -6.637.
Por provincias en la región castellano-manchega, no se puede comparar la situación con la del año anterior, pero sí con la de 1 de julio de 2012 y en todos los casos se observa un descenso de población, si bien en el caso de Guadalajara es de tan sólo 8 personas, en Toledo y Albacete, menor a 1.000 y en Ciudad Real y Cuenca de 1.346 y 1.350, respectivamente.

Población en las provincias de Castilla-La Mancha a 1 de enero de 2013

Fuente: INE

viernes, 14 de junio de 2013

Empleo público y paro

En el mismo período de tiempo (enero-julio 2012)  que el número de empleados públicos en Castilla-La Mancha descendió en 10.553 personas el número de parados se incrementó en 8.674. Saquen sus propias conclusiones. Estos datos están extraídos de diferentes fuentes y, por lo tanto, no son homógeneos pero en lo que no tengo ninguna duda es que la desaparición de empleo público repercute de forma importante en las cifras de paro registrado. Esta carambola que he querido hacer a próposito- comparando los datos que se incluyen en el Boletín Estadístico del personal al servicio de las administraciones públicas con los del paro registrado del Servicio Público de Empleo (Sepe) durante el primer semestre del año pasado- no tiene otra finalidad que poner el acento sobre las repercusiones que el supuesto “ahorro” que se produce en las Administraciones cuando despiden a empleados, cierran servicios o los recortan tiene como efecto colateral un aumento del paro inmediato y a la vez, muy obvio, pero al que nadie pone remedio.
 

Fuente: Empleo público: Boletines estadísticos del personal al servicio de las Administraciones (enero y julio 2012). Paro: Paro registrado. Datos de enero y julio de 2012 del Servicio de Empleo de España (SEPE). Datos referidos en ambos casos solo a Castilla-La Mancha

Pero siguiendo con la carambola, lo que me llama especialmente la atención en esta disparidad de datos es que se podría interpretar que el aumento del paro en la primera mitad del año pasado ha dependido exclusivamente en esta región del descenso del empleo público. Es como si la empresa privada, eliminando de estos últimos datos las jubilaciones, hubiera absorbido incluso parte del número de despedidos de la Administración. Todos sabemos que no es así y esta particular interpretación no es más que un juego de cifras, pero la tendencia de estos datos es tozuda y si ya no se puede hacer nada por los despedidos en 2012, a lo mejor si es posible aprender algo de los números e intentar amortiguar, en la medida de lo posible, los recortes sobre el empleo público. Un empleo público que aunque tenga un coste para el déficit, cuando desaparece también lo tiene sobre las prestaciones por desempleo.
La comparación de los Boletínes estadísticos del personal al servicio de las Administraciones de enero de 2012 y julio de ese mismo año, permite concluir en el caso de Castilla-La Mancha que son las Administaciones autonómica y locales las que se reparten el descenso del empleo público con 5.342 y 5.337 trabajadores menos, respectivamente, mientras que la Administración estatal y la Universidad habrían incrementado su personal con 23 empleados en el caso de la primera y 103, la segunda. A nivel nacional, el descenso del empleo público se cifra en el mismo período de tiempo en 49.656, con lo cual la caída del empleo público en Castilla-La Mancha representaría más del 20% del total.
Fuente: Empleo público: Boletines estadísticos del personal al servicio de las Administraciones (enero y julio 2012).
He leído alguna opinión sobre las "bondades" de reducir el empleo público. En esta coyuntura en la que las cifras del paro nos agobian no creo que haya ninguna bondad en aumentar el número de desempleados. Racionalizar el gasto público, sí, pero no a las bravas y "sálvese quien pueda".