lunes, 5 de noviembre de 2012

Deudas eternas y asesinatos que duran 20 años

Ojeando esta mañana El País, he visto un sumario de un reportaje sobre desahucios en el que se recogía las declaraciones de un juez  que decía más o menos que los asesinatos prescribían a los 20 años y las deudas nunca. Tenía prisa y no leí mucho más, pero me ha dado mucho que pensar la comparación entre asesinatos y deudas y sobre todo lo que más me ha dado que pensar es lo injusto que me parece.
He seguido con la frase en la cabeza y, de tantas vueltas que le he dado, al final he llegado a la conclusión de que es el lógico que las deudas no prescriban, porque si no fuera así no existirían los bancos, ni el sistema financiero tal y como lo conocemos ahora. Imagínense, yo contraigo una deuda y voy aguantando, aguantando hasta que pasen 20 años y ya nadie me la pueda reclamar…No, no podría ser en el actual sistema de organización económico, político y social. Aunque bueno, como la solución a todo ahora es la reforma por la reforma, independientemente de que sea para mejor o para peor, quizá a alguien pueda ocurrírsele alguna fórmula para que las deudas puedan prescribir.
Pero mientras tanto, lo que me parece injusto es que los asesinatos prescriban, y encima a los 20 años, porque si fuera a los 80, lo más seguro es que el asesino en cuestión ya no esté para muchas condenas, pero hombre a los 20…No sé, alguna razón habrá y tengo muy claro que nuestro sistema penitenciario se basa en la reinserción social y la reeducación del delincuente, pero el hecho de que hayan pasado 20 años desde que una persona mata, no quiere decir que ya se haya reinsertado porque sí.
Seguro que esta frase que me ha rondado toda la mañana tiene algún matiz importante, pero yo creo que la esencia era esa. Y, después de tanta reflexión, termino preguntándome ¿qué tipo de sociedad somos cuando un asesinato lo “olvidamos” en 20 años y una deuda nunca (porque se pueden heredar)?
Sí, en qué tipo de sociedad vivimos cuando unos abuelos de unos 90 años,( en la calle de al lado a donde vive mi madre), han tenido que irse a vivir de alquiler al piso de la portería que nadie ocupaba porque le han embargado su piso por avalar a su nieto para que se comprara su primera vivienda. Paradójicamente, en este caso, no ha sido el nieto el que ha heredado la deuda…Al final, da la impresión no solo de que la realidad supera la ficción, sino que la realidad a veces es muy, muy retorcida….

No hay comentarios:

Publicar un comentario